Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa grave y progresiva en la que mueren las motoneuronas, las células nerviosas que controlan el movimiento muscular. Como resultado, los músculos se debilitan gradualmente, se atrofian y dejan de cumplir sus funciones.
En la ELA pueden alterarse:
La enfermedad tiene un curso progresivo continuo, pero la velocidad de deterioro es individual y puede variar con el tiempo.
Incluso en pocas semanas pueden cambiar:
Esto ayuda a ajustar:
Las consultas cada 2–3 meses no son suficientes para comprender la verdadera dinámica del estado clínico.
La monitorización regular del estado en la ELA es clave para ajustar el tratamiento a tiempo, mejorar la calidad de vida y crear una base de datos significativa para la investigación científica.